Áreas de la Orientación educativa
ORIENTACIÓN EDUCATIVA.
La Orientación Educativa se ubica tanto en el campo profesional
de la Educación como en el de las profesiones de ayuda. Por lo tanto, el
desempeño profesional de la Orientación Educativa se ubica en el escenario
escolar, manejando teorías y estrategias pedagógicas y psicológicas, así como
también, teorías y estrategias sociales y grupales (Carkhuff, 1978; Rogers,
1977; en Pedraza, 1998). En virtud del amplio campo de acción del Orientador
Educativo, se identifican las siguientes áreas y niveles de intervención, las
cuales serán vinculadas con lo que hace (o debiera hacer) el tutor.
1. Personal.
En esta área se distinguen los niveles individual, grupal e intergrupal, y aborda cuestiones como el
desarrollo psicosexual de los alumnos, su
proyecto de vida, las relaciones interpersonales en el grupo, la colaboración y el intercambio. En relación con
ésta área, se menciona como una función
del tutor “promover acciones para estimular la autoestima y desarrollar el
potencial de los estudiantes”, “orientar y canalizar a sus alumnos a las instancias adecuadas, para apoyar su
desarrollo”.
2. Escolar.
En esta área de la orientación incluye los niveles académico,
pedagógico y de eficiencia. En el nivel académico se aborda al alumno
enfocándose en el desarrollo de sus habilidades para el autoestudio y
autoaprendizaje. En el nivel pedagógico se aborda la relación docente –
orientador, las relaciones interpersonales entre los docentes; y en el nivel de
la eficiencia se aborda la detección de causas de deserción y reprobación, y
seguimiento de egresados. Esta es el área en la que hay más coincidencia con el
tutor, quien debe: “apoyar o buscar los medios para que los estudiantes reciban
la asesoría y orientación sobre los contenidos, temas o actividades
curriculares que presenten problemáticas en su aprendizaje”, “promover la
adquisición de técnicas y estrategias de aprendizaje eficaces”, “apoyar al
alumno en el desarrollo de una metodología de estudio y de trabajo apropiada a
las exigencias de su profesión”, “realizar el seguimiento del desempeño
académico de los alumnos”, “retroalimentar a los estudiantes sobre los avances
y resultados de su desempeño académico”, “detectar y atender aquellos factores
que ponen en riesgo el desempeño de sus estudiantes tales como: la reprobación,
la deserción y el rezago”.
3. Vocacional.
Se manejan los niveles del perfil, la información y la elección. En relación con el perfil se abordan intereses,
aptitudes, habilidades. Respecto a la información se refiere a la información
de las áreas ocupacionales y profesionales. Y en la elección se refiere al
proceso de decisión y elección vocacional. En esta área no hay puntos de
coincidencia.
4. Familiar.
En el nivel de la comunicación se trabaja el mejoramiento de las
relaciones afectivas, en cuanto a la organización se aborda el desempeño de
roles de los integrantes de la familia, y en el nivel del desarrollo se atiende
la superación familiar en base a los valores e intereses. Aquí tampoco hay
funciones similares con el tutor.
5. Social.
En esta área se manejan los niveles de la estructura, la
organización y la función. En cuanto al nivel de la estructura se trabaja la
identificación de la distribución social de las ocupaciones y profesiones; en
el nivel de la organización se aborda la identificación de las necesidades de
los sectores productivos; y en el nivel de la función se aborda el papel de las
ocupaciones en la transformación y desarrollo social. No hay puntos de
coincidencia.
6. Institucional.
Esta área de la orientación se enfoca en la Institución
Educativa a nivel de los planes, procedimientos y dirección. En relación con
los planes se aborda el aspecto formativo y la difusión de los mismos. En
cuanto a los procedimientos se trabaja el ingreso, inducción, permanencia y
egreso. Y por último, en el nivel de la dirección se aborda la filosofía
institucional, misión, visión, principios y fines educativos. Coincide con las
funciones del tutor en las siguientes: “brindar información académico –
administrativa a los estudiantes a su ingreso en la Unidad Académica o cuando
así la requieran”, “asesorar a los alumnos respecto a la planeación de su carga
académica: selección de cursos y número de créditos, considerando la
trayectoria y aprovechamiento de éstos”.
Resumiendo se puede observar que los mayores puntos de
coincidencia entre las funciones del orientador educativo y del tutor se dan en
las áreas escolar, institucional y personal.
PERSPECTIVAS DE LA ORIENTACIÓN:
Por otro lado, la Dra. Ma. Luisa Rodríguez (1995) en su libro,
“Orientación e intervención psicopedagógica” menciona las perspectivas:
Escolar, educativo-vocacional, del desarrollo o evolutiva, y del consejo.
1. Perspectiva escolar de la orientación.
La Dra. Rodríguez menciona que la orientación se centra en el
docente como el principal protagonista, el genuino orientador, y el currículum
escolar es el intermediario entre la labor educativa y el sujeto de la
orientación. Y menciona que el maestro o el tutor son los más adecuados para
poner en marcha los aspectos operativos de los programas orientadores. Desde
esta perspectiva se concibe a la orientación educativa como la ayuda que se
proporciona a los estudiantes que tienen problemas de adaptación escolar o de
elección ante las diversas alternativas académicas; y se trabaja bajo la
premisa “orientar es educar”.
Desde esta perspectiva de la orientación escolar la función de
la tutoría sería:
· Brindar información de nuevas alternativas académicas y
profesionales.
· Ayudar a establecer y modificar objetivos educativos,
vocacionales y vitales en función de los cambios internos y externos, y
proporcionar criterios racionales de evaluación de esos objetivos.
2. Perspectiva educativo-vocacional.
Se menciona como una función propia del orientador en la que
éste debe desarrollar una labor educativa en función de los objetivos
pedagógicos de la institución, colaborando tanto con el maestro como con el
tutor. Desde esta perspectiva las funciones del orientador serían:
· Recoger y divulgar información profesional.
· Ayudar a seleccionar objetivos profesionales, mediante
una programación idónea de materias, currículos y tipos de escuelas.
· Ayudar en la incursión al campo laboral.
· Realizar el seguimiento de los alumnos egresados.
3. Perspectiva del desarrollo o evolutiva
Se considera como, un proceso evolutivo, con tendencia a la
prevención, que favorece el desarrollo, y es responsabilidad de todos los
involucrados en el proceso enseñanza – aprendizaje. Donde el profesor es
responsable de la instrucción y existe un equipo orientador que es el
responsable de la integración y desarrollo general del estudiante, aquí el
papel del orientador es el de coordinar al Equipo Orientador.
Desde esta perspectiva evolutiva, se define a la orientación
como “un proceso profesionalizado y sistemático de ayuda a la persona, mediante
procedimientos educativos e interpretativos con el objeto de que comprenda
mejor sus propias características y potencialidades, y de que relacione más
satisfactoriamente su propia dinámica personal con los requisitos y las
oportunidades sociales, de acuerdo con el sistema de valores social y moral”
(Mathewson, 1962, en Rodríguez, 1995).
Los problemas que atendería la orientación desde esta
perspectiva serían:
· Problemas relacionados con la adaptación social.
· Problemas derivados de las relaciones familiares.
· Problemas derivados del uso del tiempo.
· El futuro y su problemática.
· Casuística y problemas inherentes a la personalidad y sus
atributos.
· El trabajo y el estudio.
· Preocupaciones respecto a la salud.
4. Perspectiva del consejo.
Se establece, en principio una diferenciación entre la
orientación como guía y el consejo, al que algunos consideran una orientación
personalizada. Ambas prácticas son consideradas dentro de las profesiones de
ayuda pero la diferencia estriba en los objetivos que se persiguen en una y
otra.
Desde esta perspectiva, la orientación se define como el proceso
de ayuda a un individuo (o grupo pequeño de individuos) para que pueda
comprenderse a sí mismo y al mundo que le rodea. Mientras que el consejo se
considera como un proceso de aprendizaje a través del cual, el individuo aprende
acerca de sí mismo, de sus relaciones con los demás y de las conductas que le
preparan para su desarrollo personal; en éste, se auxilia al individuo que
tiene algún problema para que desarrolle conductas que le permitan relacionarse
más eficazmente consigo mismo y con su medio.
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